Nuestra Historia
Un camino de compromiso social, protección de derechos y construcción de oportunidades para las comunidades vulnerables.
Los primeros inicios de la Fundación Luchemos Por La Vida surgen en el año 2006, a partir del compartir de experiencias y sueños colectivos e individuales de sus fundadores. En ese momento, la situación que afectaba a las comunidades era muy compleja, ya que las familias sufrían las consecuencias del conflicto armado y de los cultivos ilícitos, fenómeno que impactaba principalmente a la población más vulnerable, especialmente niños, niñas y jóvenes del sur de Bolívar.
Se evidenciaban frecuentes desplazamientos, desapariciones forzosas, trabajo infantil, minas antipersona, reclutamiento de menores para la guerra y enfrentamientos armados que mantenían en vilo la paz y la vida de las comunidades.
Frente a esta realidad, cada fundador, desde su profesión y quehacer diario, realizaba trabajos sociales en beneficio de estas comunidades. Así se consolidó un equipo interdisciplinario con una propuesta de atención integral orientada a brindar mejores oportunidades a las poblaciones vulnerables y, en especial, a las comunidades víctimas del conflicto armado.
La fundación cuenta con docentes, profesionales de las ciencias sociales y líderes comunitarios con amplia experiencia en procesos exitosos desarrollados en estas comunidades. El aporte voluntario y la vinculación de entidades nacionales e internacionales han sido fundamentales para fortalecer su labor.
A través de la atención integral brindada a niños, niñas y jóvenes, se busca prevenir el reclutamiento de menores para la guerra y promover proyectos de vida construidos desde la formación integral, los valores humanos y el crecimiento espiritual.
Con el propósito de fortalecer los programas adelantados junto a las comunidades y realizar una gestión eficiente, el 10 de enero de 2008 se creó jurídicamente la Fundación Luchemos Por La Vida, con un objeto social amplio orientado a intervenir las diferentes esferas del desarrollo humano y contribuir de manera sostenible a la transformación social de los territorios donde hace presencia.